
Un espacio para cultivar y cuidar las sexualidades
y los sexos en relación
«Las pedagogías preventivas en el terreno de la sexualidad, basadas en las constantes llamadas de atención sobre los muchos riesgos y su evitación, no hacen sino fortalecer esa idea bastante pobre de la sexualidad humana, en el sentido del sexo que se hace y no del sexo que se es, que se vive, que se siente, que se piensa».
— Agustín Malón Marco, Del humanitarismo al humanismo, 2007
Cuando se habla de educación sexual la mayor parte de las personas no tiene claro a qué se refiere. Dependerá en gran parte, de la idea que se tenga del concepto de sexo, habitualmente, por sexo se entiende lo que se hace, o lo que se tiene.
Sin embargo, el concepto de sexo, a lo que hace referencia, es a lo que se es: niñas y niños, chicas y chicos, mujeres y hombres en construcción y en relación.
Hacer educación sexual o educación de los sexos a partir de la sexología es...
...poner al centro los sujetos, no el uso de los genitales;
...es hablar de niñas y niños, de chicas y chicos, de mujeres y hombres, con sus diferentes y peculiares modos de vivirse, expresarse y relacionarse.
que se conozcan y valoren como seres sexuados,
y a partir de allí busquen las mejores formas de expresar sus deseos y sentimientos,
con el fin de que sus relaciones sean más satisfactorias.
A través de la educación de los sexos lo que se busca es que cada cual pueda sentirse y vivirse de manera satisfactoria como la niña y el niño, la chica y el chico, la mujer y el hombre, que son y que, siendo diversos, nos respetemos, encontremos, compartamos y vivamos de manera satisfactoria.
Familias
Profesorado
Alumnos: infancia y adolescencia
Los contextos de aprendizaje de los niños y las niñas en la infancia son la familia, la escuela y la comunidad. Ni la familia ni la escuela pueden, de manera independiente, dar una respuesta adecuada a las demandas y retos planteados socialmente por la educación de los sexos.
Lo ideal sería integrar y coordinar estos contextos vitales para:
la superación de las desigualdades
el desarrollo pleno de todas las capacidades de las niñas y de los niños,
crear espacios de aprendizaje que potencien el conocimiento y la convivencia entre los sexos
Cada grupo tiene necesidades y características diferentes: por eso las intervenciones se realizan desde un doble referente, el sexológico, que aporta el conocimiento científico, y el pedagógico, que aporta las herramientas y estrategias para adaptar los contenidos a cualquier grupo de forma eficaz.


La mayoría de familias sienten la necesidad de ofrecer un modelo de educación sexual que ayude a sus hijas e hijos a vivir su sexualidad de forma satisfactoria, pero no tienen referencias, lo cual dificulta enormemente esta labor.
De allí la importancia de contar con un espacio de reflexión previo para:
elaborar qué cosas les quieren contar a sus hijas e hijos cuando se habla de sexualidad,
comprender cómo se explican ellas mismas esas cosas,
adquirir conocimientos, herramientas y seguridad para abrir diálogos.


Siente la necesidad de ofrecer un modelo de educación sexual que le permita acompañar la sexualidad de sus alumnos de forma respetuosa.
Para ello necesita un espacio en el que adquirir conocimientos que le ayuden a:
entender mejor al alumnado,
atender dudas y curiosidades,
resolver situaciones que se presentan en las aulas y centros educativos.


Necesitan ideas y conocimientos que les permitan comprender y situar sus vivencias y las de otros. Más que respuestas, lo que buscan sobre todo es:
dialogar,
debatir,
pensar juntos.
Cada recorrido puede desarrollarse en italiano o en español, según las preferencias de los participantes.


Los recorridos de educación de los sexos se construyen junto a escuelas, institutos, asociaciones, consultorios y entidades de formación. Me desplazo para llegar al grupo allí donde se encuentra, en toda Italia.
La franja de edad, el número de encuentros y los temas se acuerdan antes, junto a quien propone el recorrido.
Recorridos dirigidos a:
Madres y padres
Profesorado
Infancia y adolescencia
💬 ¿Quieres saber más?
Escríbeme para reservar un encuentro o pedir información: la primera conversación es un espacio para comprender juntos qué necesitas y cómo puedo ayudarte.